La participación del especialista en ortodoncia a los 7 años, ante problemas dentales que deban tratarse a esta edad, ofrece beneficios muy importantes cuyo conocimiento ayudará a los padres a valorar el tratamiento y disfrutarlo con su hijo.
1.- La duración de la ortodoncia a los 7 años no supera el año o año y medio. Son tratamientos rápidos, con aparatos específicos, sencillos y de fácil adaptación.
2.- Los aparatos más empleados son fijos, no requieren colaboración directa de la familia, y no se ven porque van por detrás de los dientes.
3- Los cambios provocados son estables, normalizando el desarrollo de la boca y la erupción de los nuevos dientes. A partir del tratamiento precoz los niños al crecer mejor tienen una boca mucho más armónica.
4.- A menos edad, menos molestan los aparatos, con el modelo ziving conseguimos que los niños vivan su ortodoncia como un juego divertido, simplificando la vida a ellos y a sus familia
5.- El control activo del crecimiento de los maxilares permite resolver la gran mayoría de problemas sin extracciones dentales que pueden ser necesarias al comenzar el tratamiento más tarde.
6.- Elimina la necesidad de realizar el tratamiento de ortodoncia clásico de 2 ó 3 años en la adolescencia, etapa de la vida más difícil para "soportar" los aparatos.
7.- Los protagonistas llegan a la adolescencia con una sonrisa fantástica, sana y sin aparatos, proporcionando una alta autoestima y seguridad en sí mismos.